viernes, 20 de octubre de 2017

Pal Pilar sale lo mejor (los cabezudos)



Torreón de Alcalá de Moncayo (Zaragoza)


Este verano estuve una tarde en Alcalá de Moncayo (Zaragoza), que como su propio nombre indica es la “fortaleza del Moncayo” y a fe cierta que es así, enriscado el casería en un cerro, con el foso natural de La Huecha por un lado y la protección de las peñas de Herrera por el otro, el pueblo está atravesado por estrechas y largas calles que suben hacia la iglesia.



Me sorprendió el torreón con vistas al valle y al Moncayo, sobre todo esta bonita e interesante ventana geminada, así que me he puesto a investigar en cuanto he podido sobre el tema y, no sé si sorprenderme o no, no he encontrado nada que me aclare sobre la historia de tan misterioso ventanal y su contexto (Tan solo una fotografía que en su día publicó Alfonso Zapater en su “Aragón pueblo a pueblo”). Parecer ser que es el único resto que queda del torreón medieval, que ya existía en tiempos de la guerra de los dos Pedros (siglo XIV) y que ha llegado hasta nuestros días reconvertido en casa parroquial. A mí, personalmente, me parece un ventanal mozárabe o casi visigodo, por esos arquillos, e incluso la columna y capitel sobre los que descansan son de una sencillez románica. Desconozco si es original o se reutilizó de otro lugar pero sí que es una cosa curiosa, además se encuentra empotrado en una pared circular y de construcción muy sencilla, con lo cual todavía destaca más. Seguramente alguien con bastante enjundia vivió en ese lugar durante algún tiempo y se permitió ese capricho para demostrar de esta manera su importancia social, no hay que olvidar que le Marqués de Santillana pasó por la zona un tiempo. Sea como sea, el ventanal y su torreón gracias a Dios, nunca mejor dijo ha sobrevivido los avatares de los tiempos y todavía se conserva de esta manera que puede ser visitado.


jueves, 19 de octubre de 2017

Revolución rusa: Antecedentes y contexto


Se cumplen cien años de la Revolución rusa, en este programa analizamos los antecedentes y contexto en el que se produjo este acontecimiento que marcó la historia del siglo XX.



Bibliografía:
Meyer, Jean. Rusia y sus imperios, Tusquets ediciones “Tiempo de historia” 2007.
Sebag Montefiore, Simon. Los Románov (1613-1918), Crítica 2016.
Milosevich, Mira. Breve historia de la Revolución rusa, Galaxia Gutenberg. Barcelona 2017.

Película:
Serguéi M. Eisenstein. El acorazado Potemkin,  es una película muda de 1925 dirigida por el cineasta soviético y basada en la revolución de 1905

Novela:
Máximo Gorki. La madre, 1906
Nicolai Gogol. Las almas muertas, 1842 (sobre la situación de los campesinos)
Boris Pasternak, Doctor Zivago, 1957 (sobre los acontecimientos revolucionarios y que dieron lugar a una película)

Música:
Tchaikovsky. Marcha eslava en Si bemol menor op.31, 1876
Israel Philharmonic Orchestra (Zubin Mehta)
Coro del Ejército ruso:
Kalinka (popular)
Canción partisana (popular)
Lenin es joven otra vez (himno popular soviético)

Con la colaboración de Luko5cobertura y Andrea Bonafonte

Fotografía:

Imagen famosa de la película Acorazado Potemkin

domingo, 15 de octubre de 2017

Arramblar


Arramblar: Según Borao, en su diccionario de voces aragonesas, arramblar es; “llenar de arena los arroyos o torrentes, la tierra que han cubierto con una avenida” o “llevarse uno con codicia muchas cosas o todas las de una especie”.

Efectos de una rambla o avalada, arrastrar con fuerza y desorden, destrozándolo todo. Codicia, desmesura, llevarse algo con afán codicioso y sin intención de devolverlo.


A mí me da que los mismos que arramblaron con los bienes de Sijena, son los mismos que arramblaron con las imágenes que faltan sobre la portada de la iglesia de la Asunción en Quinto de Ebro (Zaragoza) al fin y al cabo ambas localidades sufrieron los ataques de los mismos que se dedicaban a estas cosas.

Paridera en el Planerón de Belchite


No sé si he dicho alguna vez que mi padres tenían ganado y mi madre llevaba la carnicería que se abastecía de los corderos que criábamos en casa. Mi padre, por estas fechas del Pilar y la Sanmiguelada solía renovar las cabezas cada año, las ovejas siempre tenían que estar a punto o recién paridas para que, de esta manera los corderillos llegaran a Navidad para poder ser consumidos después de haber sido criados a su gusto. Esto era cuando en esta tierra de comía ternasco por Navidad, hace muchos años porque ahora me parece que ya no se estila.

Mi padre tenía un contacto que le informaba de cómo estaba el mercado en la provincia y alrededores, era un tratante. Este señor era bastante mayor y le llamábamos “el tío Jorge” además el hombre vivía en el Arrabal, con lo cual el mito estaba servido. Recuerdo que el tío Jorge tenía su “oficina” en el casino del Cachirulo, en la zaragozana plaza de Santa Cruz. Allí iba mi padre a visitarle y con la información que le daba organizaba una excursión por los pueblos que le había indicado, para encontrar el ganado que quería, a veces hasta él nos acompañaba. Una de la zona que más frecuentábamos era el campo de Belchite y el norte de la provincia de Teruel.

De estos viajes recuerdo como todavía estaban visibles las huellas de la Guerra Civil, se podían observar trincheras, edificios ametrallados o con restos de balas, incluso algún vehículo abandonado y mucha tristeza. Una vez fuimos a Belchite, en este pueblo mi padre conocía a una persona, recuerdo que su casa estaba junto al arco de San Roque, con las fachadas de las casas que lo rodeaban son agujeros y restos de disparos, aun había muchas casas en pie en la calle mayor, tras el arco. Recuerdo también como la mujer tenía las olivas puestas al sol para que se secaran.


Nos encaminamos a una paridera que estaba en el monte, recuerdo que era al abrigo de un cabezo, pero sobre todo recuerdo el lugar. Al llegar a este sitio me pareció que iban a aparecer de un momento a otro los indios, daba la impresión de que el paisaje había sido extraído de una película del oeste, me fascinó tanto aquella visión que todavía la recuerdo y ayer, que pasé por la carretera entre Belchite y Quinto de Ebro, al ver el paisaje del Planerón y la Lomaza me acordé de aquellos viajes con mi padre siendo yo un niño, si no eran aquellas tierras eran otras muy similares.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Basílica del Pilar en Zaragoza: Historia de un templo mariano


La basílica del Pilar en Zaragoza es uno de los mayores templos religiosos del mundo, así como uno de los lugares de culto más antiguo y no solo de la Cristiandad. En este lugar confluyen no solo religión, sino también historia, política y tradición.

http://www.ivoox.com/basilica-del-pilar-zaragoza-historia-un-audios-mp3_rf_21397173_1.html 


Bibliografía:
Ansón, Arturo & Belén Boloqui. La Santa Capilla del Pilar, colección Cai 100. Zaragoza 2000.
Barboza, Carlos & Teresa Grasa. Goya en el camino, Heraldo de Aragón. Zaragoza 1992.
Cuadrado, José Mª. España, sus monumentos y artes, su naturaleza e historia: Aragón. Publicado en Barcelona en 1886 por la editorial de Daniel Cortezo y Cia.


Enlaces web:

Música:
Jardiel, Florencio (Letra) & Juan Bautista Lambert (Música) Himno a la Virgen del Pilar, 1908.
Luis Lucena canta “A la Virgen del Pilar” 1969.
Tomás Bretón, “Jota de la Dolores”. La Dolores (ópera) basada en la obra teatral de Feliú y Codina, España 1895. Interpreta, Vladislav Golikov “Coros del Ejército Ruso” 2016.
Fernández Caballero, Manuel (Música) & Miguel Echegaray (Letra) “Salve” de la Zarzuela Gigantes y Cabezudos, estrenada en 1898. Del CD “El mejor álbum de Zarzuela” EMI-Odeon. Madrid 2003.


Fotografía: Templo del Pilar

jueves, 5 de octubre de 2017

Rasmia

¡Que poca rasmia tienes Mariano?, parece pensar Felipe VI en esta imagen

Borao dice que Rasmear es el objeto que araña, rasca y ofende al tacto con su aspereza, también se dice rasmeadura y rasmezo pero son palabras que solo se usan en la conversación familiar.

Rasmia es echarle ganas, voluntad, dedicación, fuerza
¡Más rasmia Marianico, más rasmia!, se podría decir en estos momentos o,
¡Que poca rasmia tienes, Marianico!
Se escoba con rasmia, se trabaja con rasmia y en definitiva hasta se come con rasmia
Esta palabra está recogida en el diccionario de la RAE con la acepción siguiente:
De origen incierto, femenino utilizado en Aragón. Empuje y tesón para acometer y continuar una empresa.

Este término también es muy utilizado en Navarra: