miércoles, 27 de diciembre de 2017

Porqué celebramos año nuevo, el 1 de enero

Yacimiento de Segeda, cerca de Mara (Provincia de Zaragoza)

A pesar de los romanos ya llevaban unos años en la península Ibérica, fue en el año 197 a. C. cuando se inició la conquista y ocupación propiamente dicha. Roma dividió en dos Hispania; la Citerior con capital en Tarraco y la Ulterior en el valle del Guadalquivir y con sede en Córdoba. Al frente de cada una de estas provincias puso un procónsul con mandato anual.

Los enfrentamientos con las tribus celtíberas eran cada vez más frecuentes y para ello se necesitaba mayor constancia en la presencia militar en la zona. Tras la batalla de Mons Chaunus (¿Moncayo?) y la toma de la ciudad soriana de Complega, en el año 179 a.C., el cónsul Tiberio Sempronio Graco pactará con las tribus celtíberas de Titos, Belos y Arevacos un acuerdo que potenciara la sedentarización en estas tierras. Al sur del Moncayo y en frontera con los celtíberos se encontraba en la intersección de los ríos Jalón y Jiloca, la ciudad de Segeda, en el valle de este último río y ubicada en el actual Poyo de Mara, una localidad situada a unos 15 km de la ciudad de Calatayud, bajo las faldas de la Sierra de Vicor, en el valle que forma el pequeño río Perejiles y en la margen derecha del río Jiloca. En este lugar, en el que parece que nunca ha pasado nada, en el que el tiempo se ha detenido y que hoy día apenas suma 200 vecinos allí, entre almendros aterrazados y viñas que producen un excelente vino, ocurrió uno de los cambios más trascendentales de la historia y es que a veces ésta, es caprichosa para sus grandes acontecimientos.

La paz de Graco no fue definitiva ni mucho menos y los acuerdos a los que irán llegando los distintos gobernadores con los celtiberos, en algunos casos se romperán violentamente, escaramuzas aparte, esta “entente” durará casi 25 años, hasta el 153 a.C. Son desconocidas las razones por las que Segeda decidió en ese año, ampliar su perímetro urbano, así como levantar fortificaciones y de esta manera romper el pacto establecido con Graco un cuarto de siglo antes. Parece ser que la importancia del suceso estriba en que era la capital de los Belos (se han encontrado monedas acuñadas con el nombre de esta ciudad). Los Belos era una importante tribu celtibérica asociada con los Titos y los Lusones, que habitarían entre la sierra del Moncayo y el valle del Jalón y que habrían firmado con Graco el famoso acuerdo del año 178. Las hipótesis de esta decisión segedense pueden ser variadas y van desde un aumento de población y la consiguiente necesidad de hacer más grande el perímetro urbano. Necesidades defensivas ante posibles ataques de tribus hostiles, enemigas, bandidaje, etc. Cuestiones fiscales o recaudatorias o quizás exceso de confianza ante la respuesta de Roma, quizás pensaron que la reacción no sería tan contundente como la respuesta que obtuvieron. Quien se iba a ocupar de un pequeño rincón allí perdido en el valle del Perejiles.

El Senado romano enterado de las pretensiones segedenses declaró sin más la guerra a la Celtiberia de forma, tan inmediata, que adelantó la toma de posesión de los cónsules tres meses y medio, es decir se pasó del famoso “Idus de marzo”, 15 de ese mes, que era cuando tradicionalmente se elegían estos cargos, coincidiendo con el año nuevo en Roma, a las Kalendas de enero, es decir el día 1. El fin último era comenzar lo antes posible la campaña contra los celtíberos. En la antigua Roma los años se contaban desde la fundación de la ciudad por Rómulo en el 758 a. C., y cada año por mandatos consulares. El Cónsul era el jefe político y militar de la ciudad y su gobierno duraba un año justo, este se iniciaba el 15 de marzo y ese período recibía el nombre del Cónsul en cuestión, por ejemplo; el consulado de Julio Cesar coincidió con el año 64 a.C. Lo cierto es que los romanos eran bastante prácticos y seguramente, en esta decisión, pesó más la estrategia que las emociones o la indignación porque en un pequeño lugar de la Hispania profunda hubieran levantado una muralla. Mientras las guerras en la zona oriental del Mediterráneo eran más fáciles, a veces con una sola batalla caían reinos enteros. En Hispania era otra cosa, se trataba de tribus dispersas, en muchos casos enfrentadas entre ellas, el que ahora era aliado, un mes más tarde era enemigo, a eso se unía la orografía, el clima y un sinfín de elementos que hacían necesario tomar medidas estratégicas eficaces. De esta manera si el Cónsul tomaba posesión el día 1 de enero, podría aprovechar los meses de invierno para organizar sus tropas y desplazarse a la Península Hispánica y comenzar las operaciones en primavera, de otra forma se perdían dos o tres meses importantes para el desarrollo de la guerra, que solían desarrollarse en esa época durante los meses de primavera y verano, eludiendo los invernales, además también de esta manera sorprenderían a los ya de por sí, imprevisibles hispanos.

Con el tiempo se fueron agudizando los enfrentamientos entre la población hispana y los ocupantes romano, lo que hizo necesario invertir más tiempo en las campañas militares y aprovechar cada día del año, así que de esta manera se fue consolidando el 1 de enero como principio y cabo de año, hasta que Julio César introdujo el calendario que lleva su nombre en el año 46 a.C. (708 AUC; Ab Urbe Condita; es decir, desde la fundación de Roma). Calendario que entró en vigor un año después, es decir en el 45 con inicio oficial el uno de enero. El Calendario Juliano estuvo en vigor hasta la reforma promulgada por el Papa Gregorio XIII en 1582 y es un muy similar al actual, con la única diferencia de que no existen años bisiestos.

Basallo Alfonso (editor): “Iberia: guerreros y sabios” Reportaje de la historia: Del antiguo Egipto a nuestros días, La Esfera de los libros. Madrid 2004.
Corral Lafuente, José Luis. Numancia (novela histórica) Edhasa. Barcelona 2006.

Schulten, Adolf. Historia de Numancia, Urgoiti editores. Pamplona 1996.

Vulcao


Vulcao: volcado. Puesto del revés o a punto de caerse, arrojar con más o menos violencia
 “Más pesao que un carro vulcao”
Más pesado que levantar un carro vuelto del revés, con la ruedas hacia arriba vamos
De volcao, vulquete. Pequeño remolque que se descarga por la parte trasera inclinándolo aproximadamente unos 45º.
“Vulcar la vacía”: Dícese del que enfadado saca por su boca más de la cuenta o quien extiende sobre la mesa o el suelo objeto de manera brutal y desordenada.
“Vacía” viene a ser barreño.

Según la foto: el silo estaría “medio vulcao”, si estuviera a ras de tierra sería “vulcao del todo”.




sábado, 23 de diciembre de 2017

Solsticio en el castillo de Osera de Ebro (Zaragoza)


Hoy por casualidad me he tropezado con esta puesta de sol, los últimos rayos del día entran por la puerta principal de lo que queda del castillo de Osera de Ebro (Zaragoza), coincidiendo con el Solsticio de invierno, todo un acontecimiento.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Feliz Navidad con el Retabillo


Cuando y como se armó el Belén


Belén napolitano expuesto en el Museo Diocesano de Zaragoza
¿Cuándo comenzó a montarse el Belén y porque? El origen de los nacimientos navideños es bastante antiguo, pero los belenes comenzaron en instalarse en Italia y después de extendieron por todo el mundo católico.

http://www.ivoox.com/cuando-como-se-monto-belen-audios-mp3_rf_22786982_1.html


Bibliografía
Gómez, Francisco. Breve Historia de Jesús de Nazaret (Nowtilus 2009).
González Doria, Fernando. Las reinas de España: “María Amalia de Sajonia, esposa de Carlos III”. Alce Historia, Madrid 1979.
La Biblia: “Nuevo Testamento”.
Piñero, Antonio. La Biblia rechazada por la iglesia, Esquilo. 2008.

Película:
José Luis Saenz de Heredia. Se armó el belén, España 1970 con Paco Martínez Soria como el párroco don Mariano.
Fernando Palacios. La Gran familia, España 1962: contiene una de las escenas más inolvidables del cine español; Chencho se pierde en el mercado madrileño de la Plaza Mayor. https://www.youtube.com/watch?v=fMLxv_psgt4

Música:
Anónimo: (villancicos populares españoles)
Campanas de Belén
En el Portal de Belén.

Anónimo: El tamborilero (villancico popular checo). Compuesto en inglés por Harry Simeone, Henry Onorati y Katherine Kennicott Davis en 1940 como “Carol of the Drum”. Interpretado en español por Raphael.

Colaboran: Andrea Bonanfonte y Luko5cobertura 

lunes, 18 de diciembre de 2017

Aragón o Aragónes

En el paño norte de la catedral de la Seo de Zaragoza se resumen casi todas las formas artísticas de entender Aragón

Defiende el profesor Gonzalo Borras que existen dos tipos de aragoneses, uno a cada orilla del río Ebro; al norte el románico y al sur el mudéjar con sus excepciones claro y es que, la frontera geográfica del románico aragonés limita al sur con una franja que abarca entre las Cinco Villas y la comarca oscense de La Litera. Es cierto que por debajo de esta línea existen excepciones y las hay con notable calidad, pero aparecen dispersas y aisladas del conjunto mayoritario que engloba el norte de la región. Algo similar sucede con el Mudéjar pues, aunque existen importantes ejemplos al norte del Ebro, generalmente torres parroquiales, éstos son escasos. Tesis que es apoyada por el profesor Agustín Ubieto, quien mantiene que las diferencias pueden ampliarse a otros muchos aspectos de la sociedad como las costumbres, la forma de ver la vida o incluso el modo de vivir la religiosidad. Humildemente podemos pensar que no hay solo dos tipos, sino tres maneras de comprender esta región y que a su vez se pueden subdividir. Existe un Aragón pirenaico, el de la depresión y el ibérico, ubicado en la tierra baja turolense. No se expresa igual un aragonés del valle de Benasque que un habitante del Somontano del Moncayo, como tampoco fablan de igual manera un vecino de Valderrobles con su chapurriau ni un lugareño de la sierra de Albarracín, estando en la misma provincia. Tampoco es lo mismo un maño (vecino de Zaragoza) un baturro (hortelano del valle del Ebro) y un aragonés en su más amplio sentido de la palabra y en todas sus variantes. Cada cual con sus diferencias, sus influencias, sus maneras de expresarse e interrelacionarse y con sus subdivisiones, que vienen de influencias exteriores y que le marcan las provincias próximas, pero todos se sienten miembros de una misma comunidad. Sin embargo no es una nación, ni tampoco tiene una aspiración clara de serlo. Por el contrario posee unos rasgos de personalidad muy característicos de lo que podría denominarse “país”. Sus habitantes son conscientes de ese pasado histórico, pero tampoco hacen mucho por recuperarlo o al menos por mantener lo poco que va quedando. Quizás esto sea por las necesidades a las que está sometido vecino de esta tierra que van por otro camino, en cierta ocasión dije que hacía falta ser muy testarudo para vivir en esta tierra y que si no se era muy testarudo no era fácil vivir en ella.

Raro es el lugar, por muy pequeño que sea, que en su iglesia no tenga un cáliz que posea extraordinario valor para sus feligreses, por encima incluso de otros elementos litúrgicos como es el copón donde se guardan las formas sagradas o incluso la custodia donde se exhibe el Corpus Christi, o las cruces procesionales. Sin duda la consagración del vino en la misa es el momento de mayor veneración y reverencia dentro el oficio religioso para un aragonés. No deja de ser algo característico de la cultura autóctona la veneración que se tiene en este acto litúrgico que identifica al vino con la sangre de Cristo, de la misma manera que el agua es la sangre que hace posible la vida.

Según Ubieto, ya en el siglo XIV los orfebres aragoneses tenían cierta fama en cuanto a la fabricación de estos vasos sagrados, algunas de estas joyas se encuentran en muchas localidades del territorio como Daroca; que conserva en su colegiata uno gótico, de pie muy recortado y que está datado en el siglo XV. En la catedral de Tarazona también existe otro de origen gótico con decoración plateresca. En Albarracín, Calatayud, la Seo zaragozana o Alcañiz son ciudades con cálices representativos. Pero también existen pequeñas villas que conservan importantes vasos sagrados para los oficios religiosos como los cálices de Retascón, Layana, Asín, Pedrola, Miedes, Longares o Zuera entre otros municipios. Todos estos lugares poseen en común una característica, se encuentran cerca de ríos o zonas de huerta importantes.

Uno de los cálices más representativos en la comunidad es sin duda el llamado “del Compromiso”. Este vaso sagrado viene a sustituir, de alguna manera al Santo Grial y según la tradición, fue utilizado en la consagración de la misa en la que se dio a conocer el nombre de Fernando de Antequera, como nuevo monarca. El oficio estuvo presidido por el obispo Ram de Viu y se celebró el 28 de junio de 1412, una vez concluido el Compromiso de ahí su nombre. Se trata de una pieza labrada en los talleres de Avignon (Francia) a mediados del siglo XIV. Es de plata sobredorada, posee el cuño pontificio y está decorada con esmaltes en los que se alternan los escudos de Juan Fernández de Heredia y el de la Orden de San Juan de Jerusalén, de la que aquel era comendador y quien en calidad de tal, lo dejó en la localidad caspolina por elegir dicha ciudad como su última morada. Al igual que su homólogo valenciano, el Cáliz del Compromiso también tuvo que pasar por diversas vicisitudes, sobre todo durante la Guerra Civil de 1936, cuando fue salvado por un caspolino de una más que posible destrucción o desaparición, quien lo entregó a la Cruz Roja internacional que lo devolvió una vez finalizada la contienda, en la actualidad se conserva en el Museo Diocesano cesaraugustano.

Algo similar ocurre con el Cuerpo de Cristo, la sagrada forma que es adorada a través de los llamados “Corporales”. Lienzos milagrosos que en determinadas condiciones, casi siempre extremas, salvan en su interior las hostias consagradas y a los que se atribuyen milagros y otros portentos, como salvarse de un voraz incendio, ganar una batalla o cualquier otro acontecimiento generalmente trágico. El rescate lo realiza siempre un sacerdote o un monje que envuelve con celo las formas y las salvan de la quema.

Los más famosos son los de Daroca, pero existen otros lugares a lo largo de la geografía en los que estos lienzos han tenido su protagonismo; es el caso de Andorra, en el convento de San Agustín de Fraga, en los monasterios de San de la Peña y de Montearagón. En la localidad turolense de Aguaviva o en la zaragozana de Cimballa; cuyo sacerdote dudó si el vino que acababa de consagrar en la misa, ¿era realmente la sangre de Cristo?, al instante la forma que estaba sobre el cáliz se convirtió en auténtica sangre. Otro lugar es Aniñón, cerca de Calatayud. Tanto el cáliz como los corporales tienen un denominador común y es, la adoración del continente independientemente del contenido o del continente en su contexto, algo que tiene que ver mucho con la personalidad de los aragoneses.


Borrás Gualis, Gonzálo. El arte mudéjar aragonés, Prames. Zaragoza 2008.
Ubieto Arteta, Agustín & José Luis Garrido: Comprender y disfrutar el patrimonio de Aragón, Mira Editores. Zaragoza 2010.


domingo, 17 de diciembre de 2017

Fotografía de la Venta de Coscón



Esta fotografía que hoy publico, la tengo gracias a Lorenzo Salafranca y a su mujer Araceli Sanagustín, representa la fachada de la Venta de Coscón hace muchos años. Es un cariñoso recuerdo para Lorenzo y un abrazo para su mujer.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Un nacimiento en la rotonda


Las cosas, cuando están bien hechas hay que reconocerlo y la verdad es que la idea de montar un nacimiento a los pies de la zapatilla (lo siento, para mí será siempre la zapatilla) ubicada en la rotonda de entrada a Villanueva sur, ha sido una buena idea, así que enhorabuena a quién se le pasó por la cabeza. Primero para desear unas Felices Fiestas a todos los que llegan al pueblo, sean del lugar o folasteros que van al Mercadona o estén de paso y en segundo lugar, por elegir para ello un lugar que es representativo a la entrada del pueblo y en un lugar adecuado por su visibilidad, la verdad es que la zapatilla hace de marco imcomprable y luce mucho. Solo por poner una pega; creo que para completar la escena hubiera quedado muy bien colocar la estrella sobre el nacimiento, un astro brillante que por las noches, hubiera brillado bien con la luz de los coches o bien con una pequeña iluminación, que seguramente no hubiera sido tan cara, pero esto lo dejaremos para perfeccionarlo el año que viene. Feliz Navidad.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Manos blancas nunca ofenden: la soberana bofetada que recibió Calomarde

Fernando VII enfermo (según una litografía que se conserva en la Biblioteca Nacional, obra de Federico Madrazo)

Tradicionalmente, y nunca mejor dicho en este contexto lo de “tradicionalmente” los orígenes del Carlismo se nos han presentado como una disputa familiar dinástica entre un tío y su sobrina por ocupar el trono español. Sin duda esta imagen representa una visión romántica de la historia según la cual un monarca, déspota, moribundo y tres veces viudo, se casa con una bella princesa de origen napolitano y veinte años más joven que él. Ésta se encuentra desvalida en una corte extranjera y en la cual tan solo posee el apoyo de su esposo quien, tras una vida de crápula y excesos sexuales ha sentado la cabeza con esta italiana que podría ser su hija pequeña. María Cristina, que ese es su nombre, le ha dado dos infantitas; Isabel y Luisa Fernanda, con lo que ha logrado formar una familia y tan enamorado está el anciano monarca, que quiere dejar su reino a su primogénita, se opone a esta pretensión el hermano del rey; un personaje oscuro, intrigante y mezquino dominado por su mujer, que siente envidia de su cuñado y sobre todo de su cuñada, que es más joven y más bella que ella. El hermano que en el fondo es tonto y está dominado por su esposa (cosa que es cierta) es convencido por ésta, para que reclame sus derechos al trono basándose en una antigua ley que prohibía gobernar a las mujeres que parece ser, estaba en suspenso pero no publicada, una cosa extraña.


El rey se encuentra muy grave y casi inconsciente, es entonces cuando el primer ministro, que es un traidor redomado llamado Calomarde y que en realidad está al servicio de su hermano, que se llama Carlos María, consigue que firme un decreto por el que es nombrado heredero el infante en lugar de su hija, que es una tierna infantita de apenas 2 añitos, el dramón romántico y melodramático está servido. La reina se entera de la maniobra de sus cuñaos y escribe entre sollozos a su hermana que vive en Sevilla, Luisa Carlota es una señora de armas tomar y enterada de la maniobra, en tan solo tres días se presenta en el palacio de la Granja de Segovia, que es donde se produce la escena. Entra la cámara donde el rey se encuentra enfermo y exige que se presente ante ella Calomarde, el ministro ruin y traidor. Ante él le exige que le entregue el decreto y acto seguido lo rompe en dos, acto seguido le arrea una soberana bofetada en la cara al valido quien, ante tamaña afrenta responde: “Señora: manos blancas nunca ofenden”. Acto seguido presenta su dimisión y se va a su pueblo en Teruel. Fernando VII recupera la salud, la consciencia y nombra a Isabel, Princesa de Asturias. Mientras tanto su tío Carlos huye a Portugal. El viejo rey aun vivirá un año más, falleciendo en Madrid el 29 de septiembre de 1833. Enterado el hermano del óbito se niega a reconocer a su sobrina como nueva soberana española y se proclama rey dos días después, iniciando de esta manera una guerra civil que se alargará durante siete años y que por supuesto perdió en favor de Isabel II. El taimado Calomarde se exiliará en Francia muriendo en Tolouse años después, en su haber hay que decir que a don Judas Tadeo (que así se llamaba el hombre) le debemos los españoles una buena ley de educación y un programa para construir escuelas por todo el territorio nacional. En cuanto a Luisa Carlota conseguirá, con el paso del tiempo, que su hijo Francisco de Asís contraiga matrimonio con su prima Isabel y es que a veces, hay amores que matan.

Ayer estábamos en Litago

Ayer estábamos en Litago

Hoy nos toca ser de Albalate del Arzobispo

Hoy todos somos de Albalate del Alzobispo

Belchite: La batalla que se convirtió en un símbolo

Ruinas encendidas de Belchite

La batalla de Belchite se convirtió en un símbolo de la Guerra Civil, tanto para el bando republicano como para el nacional, sobre todo después de que Franco decidiera que el pueblo no fuera reconstruido tras la Guerra Civil y que a finales del siglo XX se hicieran famosas sus ruinas, por sus psicofonías.

http://www.ivoox.com/belchite-la-batalla-se-convirtio-un-audios-mp3_rf_22673417_1.html


Bibliografía:
Martínez de Baños Carrillo, Fernando. Guerra civil en Aragón “Zaragoza” (tomo 8) Editorial Delsan – Historia. Zaragoza 2010.
Maldonado Moya, José Mª. El frente de Aragón: La Guerra civil en Aragón (1936-1938) Mira Editores. Zaragoza 2007.
Varios. La Guerra Civil mes a mes: Septiembre de 1937 “Belchite, maniobras de distracción”, Biblioteca el Mundo – Unidad Editorial. Madrid 2005.
Novela: Ken Follett. El Invierno del Mundo, 2012.

Película:
Terry Gilliam. Las aventuras del barón de Munchausen, (1888) película rodada íntegramente en las ruinas del viejo Belchite.

Sonidos:
Psicofonía realizada en Belchite el día 17 de agosto de 2014. La locución parece decir un nombre masculino. Imprescindible escuchar con auriculares y volumen al máximo. https://www.youtube.com/watch?v=aDtZ0p8yM5s.
Reportaje de Aragón Televisión conmemorativo de la batalla de Belchite.

Música:
Popular. Pueblo viejo de Belchite, interpretada por Narciso Alejandre y la rondalla del centro aragonés de Badalona, Fiestas de Pilar 2016.
Aram Kachaturian. Danza del sable, 1942. Interpretada por la Berlin Philharmonie en diciembre de 2013, director: Sir Simon Rattle.
Christy Moore. “Viva la Quince Brigada”. Canciones de la Guerra Civil española, 2016.


Fotografía: ruinas de Belchite

martes, 12 de diciembre de 2017

La Silla prioral de Sijena

http://www.artehistoria.com/v2/obras/21365.htm


Llevo leyendo todo el día de ayer y de hoy una serie de comentarios sobre los bienes de Sijena que están en otros lugares como el Museo del Prado, el de Zaragoza, en Burgos y en un sinfín de lugares más (creo que hay alguno hasta en Estados Unidos). Se preguntan ¿Por qué no se reclaman al igual que los de Lérida? Conozco un poco por encima la peripecia de las piezas rescatadas ayer, si no se reclaman será porque no se tienen argumentos para ello. Me explico: No se trajeron todas las obras del Monasterio que se encuentran en Lérida, la Silla Prioral no fue tocada y permanece en la misma sala donde se encontraban las demás obras que se trajeron a Villanueva. La Silla prioral es la obra de mayor valor de todas la que se conservaban en Lérida y permanece en Lérida. Según “ArteHistoria”: “se trata de una obra excepcional y emblemática, adscribible al gótico lineal. Se trata del trono prioral de Blanca de Aragón y Anjou, hija del rey Jaime II de Aragón y de Blanca de Anjou, que fuera priora entre 1321 y 1348 del monasterio de Sijena (Huesca). Es un mueble de líneas sencillas, cuyo valor radica, comprensiblemente en su policromía. A nivel iconográfico contiene, además de diversas representaciones hagiográficas, escenas alusivas a la vida y la ceremonia conventual y, en la parte posterior, una imagen entronizada de la Virgen de la Leche. En la parte frontal y en los laterales campea la heráldica de la priora, compuesta por las barras de la casa de Aragón y la flor de lis de la dinastía francesa de los Anjou”. Es una de las pocas piezas que se salvó del expolio producido durante la Guerra Civil, aunque el trono quedó prácticamente destrozado. El entonces obispo de Lérida, que si hay justicia divina veremos que ocurre el día del Juicio Final, convenció a las monjas de que fuera llevado al Museo Nacional de Cataluña para su restauración, esto era hacia el año 1968, la misma tardó ocho años en acabarse tras la cual, las monjitas fueron convencidas de que Lérida sería el mejor sitio para ser conservada y que se quedara allí por “donación” de las Sanjuanistas, esa es la razón por la que no se pudo traer a Aragón una de las piezas de mayor valor simbólico que todavía permanece en Lérida. Las que se trajeron lo han sido por que se ha demostrado que la venta fue ilegal, que ni las monjas podían vender aquello, ni la Generalitat o el obispado de Lérida podía comprarlas porque se trataba de Patrimonio Nacional, lo mismo que la silla o las obras que se encuentran en el Prado o en Zaragoza. Todas ellas pertenecen al Patrimonio nacional español y se encuentran catalogadas dentro del mismo conjunto y por tanto nadie ha incumplido nada al menos legalmente, moralmente es otra cosa. Y también gracias a que el padre del actual alcalde de Villanueva y que debía tener cierta vinculación con el cenobio, se dedicó a inventariar todas las obras que eran vendidas ilegalmente y que han aparecido en el Diocesano ilerdense, es decir que ni conspiración del 155, ni centralismo encubierto, ni otras cosas que se dicen por ahí, sino una labor larga judicial de más de veinte años.

lunes, 11 de diciembre de 2017

No es nueva

 
Calzada en el kilómetro 21 de la carretera entre Castejón y Villanueva, antes del incendio de 2008

Bordeando los altos del Vedao, entre el cabezo de “Fornillé” y la “Venta de Coscón”, discurre la vieja calzada romana que unía Cesaraugusta con Pompaelo, conocida en la actualidad por “Camino de Castejón”. Restos de esta red viaria todavía se pueden observar en el aliviadero de la “Balsa del Piojo” y a la altura del kilómetro 10 de la llamada “carretera de Castejón” (que une Villanueva de Gállego con Ejea de los Caballeros), lugar donde se encontraba la Venta de Coscón, de la que hoy tan solo quedan la balsa que recogía el agua procedente de los barrancos adyacentes y, en un lugar próximo, protegido por la loma, las ruinas conocidas como “El Santuario” en las que todavía se pueden apreciar el arranque de dos arcos de medio punto adosados a la pared . La vía se adentra en “los pinares” hasta alcanzar el “Alto de Esteban” o antigua subida de “Las Fajas”, a la altura del kilómetro 21 de la misma carretera, punto donde mejor se puede observar el estado de la calzada. Ésta se adentra en las Cinco Villas tras dejar numerosos vestigios en la localidad de Castejón de Valdejasa. Poco antes de llegar a esta población existe una fuente de esa época. Dicha vía cruza los “montes de Sora” y se encamina hacia los Bañales, Sádaba y por Sofuentes se adentra en Navarra, delimitando las antiguas cabañeras de ganado que bajaban desde el Pirineo.

Otra importante calzada que atraviesa el término municipal, es la llamada Via Lata que, bordeando el Gállego, llegaba hasta el puerto de Palo. La “vía ancha” (70 m.) se confunde con lo que hasta hace pocos años era la cabañera real que limita el pueblo por su lado occidental y hoy día se encuentra bajo la autovía de Zaragoza a Huesca. Tal como aduce Mª. Ángeles Magallón Botaya, esta calzada partía del “Puente de piedra” y recorría unas 15 millas entre Caesaraugusta y la Manssio Gallicum, distancia que equivale a entre 21 y 22 kilómetros, lugar donde se ubica el actual puente del ferrocarril sobre el Gállego, a la altura de Zuera, en una partida conocida como “El Convento”. Justo frente al mencionado puente se encuentran las ruinas del Monasterio de “Nª. Sra. de los Santos”, construido sobre la histórica manssio.

A la vista de las investigaciones se puede deducir que esta vía, poco después de partir en el Puente de Piedra, se bifurcaba hacia las Cinco Villas a la altura del barrio de San Gregorio  y, tras bordear la terraza fluvial por su parte inferior, atravesaba el actual Villanueva, cruzaba la huerta  a la altura de la actual Torre del Aliagar para alcanzar el Gállego gracias a un vado situado cerca de la Manssio Gallicum. Una vez superada ésta, partía en dos direcciones; una hacia Huesca y la otra, bordeando el río, hacia el Pirineo, dando nombre a la zona de La Violada o “vía ancha”.



A lo largo de la huerta existen, además, pequeños yacimientos que atestiguan esta ocupación desde, al menos, tiempos de Augusto. Antonio Ferreruela Gonzalvo localizó uno junto a la balsa conocida como “Las Pesqueras” situada bajo el paso de la Cabañera real, al pie de una loma, en la cual se han labrado un conjunto de muros en un radio de 200 x 100 m. en el que se sitúan estructuras más o menos inconexas que denotan ciertas formas cuadrangulares de unos 40 cm. de espesor, compuestos por sillares de alabastro y guijarros de tamaño medio. En este muro se han encontrado tégulas, terra sigillata itálica, hispánica y cerámica norteafricana, así como diversos utensilios domésticos. Existen restos junto al Gállego, bajo el azud de Urdán, a la altura de la Papelera del Batán, de muro compuesto por opus signum blanco, un pavimento muy similar al encontrado en Zaragoza hacia la primera mitad del siglo I. El profesor Manuel Martín Bueno catalogó en su día diversos restos de esta época como cerámicas de terra sigilata, monedas, estelas discoideas y fragmento de mosaicos encontrados en las cercanías del cauce de Rabal a la altura del conocido “Campo Grande” y en la “torre del Aliagar,” hallazgos que indican, al menos durante el Bajo Imperio, la existencia de casas de campo o “villas”.

Camino de Castejón a la altura del Vedao de Villanueva

Tras la fundación de Cesaragusta se creó, alrededor de la colonia, una serie de edificaciones con cierto carácter estratégico denominadas Stationes y destinadas a controlar las vías de acceso a la ciudad, garantizar su abastecimiento y establecer el Territorium de la misma. Entre los siglos I y III, tras el período pacificador de Augusto, la colonia Cesaraugustana alcanza su estabilidad ciudadana gracias a la reorganización administrativa mediante su declaración como colonia inmune y cabeza de un conventus, cuya jurisdicción abarcaba una extensa zona del valle medio del Ebro.

La expansión de la romanización en el espacio circundante, el ascenso en el nivel de vida de sus habitantes y, seguramente, la necesidad de éstos por demostrar cierto status hizo que la sociedad cesaraugustana comenzara a sentir otras necesidades más acordes con sus nuevas expectativas. Así, las clases dirigentes y las élites buscan en el extrarradio lugares de esparcimiento y recreo en una segunda residencia y las antiguas instalaciones castrenses, pasan a convertirse en Villae civiles.

Pueden distinguirse hasta tres modelos fundamentales: Villas suburbanas; casas de campo o de recreo situadas muy cerca de la ciudad que, en ocasiones, pueden no estar exentas de pequeñas explotaciones agrícolas o pecuarias. Villas de carácter urbano o residencial, a menudo señoriales y por último Villas rústicas. Estas últimas serían explotaciones agrícolas o ganaderas en las que residían de manera permanente criados o esclavos dedicados a la explotación y ordenados por el villicus (encargado o torrero). La residencia del dueño en su finca solo es esporádica y coyuntural. Predominan en la construcción de éstas el carácter modesto e industrial, sobre el lujoso de las anteriores. La extensión agropecuaria que rodeaba estas edificaciones solía estar configurada en porciones cuadrangulares de tierra denominadas Centuriaciones, con una extensión aproximada de media hectárea. Restos de este tipo de parcelas se conservan todavía hoy en la huerta villanovense bajo la denominación de “Campo grande”. Gracias a la fotografía aérea, también se pueden visualizar restos de centuriación a la altura de la Torre de San Miguel. En palabras de José Sancho Martí «este tipo de hábitat es testimonio del primer fenómeno de suburbanización estacional de la historia».

Manuel Martín Bueno ubica este tipo de construcciones junto a las vegas de los ríos, en los cauces de acequias o próximas a éstos. Su estructura constructiva solía ser similar. Constaban de planta rectangular con un cuerpo central, abierto al aire, a la luz y al agua de lluvia, que se recogía gracias al tejado dispuesto de manera que facilitara esta función, rodeaban a este patio todas las habitaciones de la casa dispuestas en una sola planta. Carecían de vista exterior y en la parte posterior se ubicaba un pequeño jardín. Los romanos tomaron modelo de las construcciones etruscas y griegas, cuyos ejemplos mejor conservados se localizan en Pompeya.

Torre del Bayle y Comercio según imagen captada por Google maps en la que se puede apreciar la disposición de un asentamiento rural o "torre"

Bibliografía: 
Mª. Ángeles Magallón Botaya, La red viaria romana en Aragón. Diputación General de Aragón, Zaragoza 1987, págs. 89-90.
Antonio Ferreruela Gonzalvo, Tres nuevos asentamientos romanos en el valle del Río Gállego, Separata de Caesaraugusta, nº. 74. “Institución Fernando el Católico (CSIC) Zaragoza 2000, pág. 265.
 “Un asentamiento romano de carácter rural en el valle del río Gállego, Boletín 6. Museo de Zaragoza, 1987, págs. 71-115.

Manuel Martín Bueno,”Villas romanas” Gran Enciclopedia Aragonesa tomo XII. Unali Ediciones, Zaragoza 1981, págs. 3348-49.

Los bienes de Sijena vuelven a casa por Navidad



No son todos, tampoco quizás sean los más representativos o simbólicos, pero al menos unos cuantos ya están aquí, quizás nunca sabremos la cantidad de lo malvendido, saqueado, expoliado y destruido en Sijena, pero por lo menos se ha comenzado a hacer justicia. Da igual las tonterías que digan en televisión, seguramente muchos de los que esta mañana se manifestaban en Lérida no sabían nada de lo que estaba sucediendo y de ¿porque? Tan solo les interesaba que las cámaras les grabaran y luego sacaran por el mundo lo mal que les tratan los españoles. Curiosas las declaraciones de la Consejera de Cultura aragonesa, “de las 44 obras que tenían que devolver una desaparecida y algunas en mal estado de conservación” y eso que ellos sabían cómo cuidarlas y conservarlas, pues nada hombre muchas gracias. Me quedo con la emoción de los vecinos de Villanueva de Sijena que recordaban, como se fueron marchando las obras y las monjas y como ahora retornan al lugar de donde no debieron de salir nunca, a ese monasterio que es suyo y que es de todos porque, como ha dicho Mari Sancho Menjón, las obras del monasterio si no están en, Sijena no se entienden como no se entiende que los bienes de Sijena se encuentren en Lerida o en Barcelona o donde estén muchos, me gustaría saber ¿qué porcentaje representa lo hoy recuperado respecto de todo el patrimonio sijenense? ¿Un uno, un cinco por ciento? Quizás ni eso y es que el expolio que ha sufrido Aragón en los últimos cien años ha sido tan brutal, que el hecho de que se recupere una mínima parte sirve al menos para alegrarnos un poco. Aunque en los informativos nos hagan salir a los aragoneses como marcianos.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Arco Iris desestructurado esta mañana en las Ventas de Muniesa (Teruel)


Curioso efecto Arco Iris esta mañana a la altura de las Ventas de Muniesa, al amanecer el sol ha provocado ese colorido. El otro día explicaron por la tele un efecto similar que parece ser, se produce por los cristales de hielo que hay en las nubes y que provocan la reproducción de los colores del Arco Iris pero desestructurado, Vamos como en el Bully.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Drogas en la guerra

Historia y Vida nº597

La revista Historia y Vida en su número de este mes (597) publica una entrevista con Lukasz Kamienski (la “L” de Lukas cortada y la “n” con acento). Este señor ha escrito un libro sobre las drogas que han consumido todos los ejércitos del mundo; desde el Hachís que fumaban los soldados de Napoleón durante la campaña de Egipto hasta el LSD de los americanos en Vietnam, pasando por la cocaína que esnifaban los británicos durante la I Guerra Mundial. Pero no solo los países civilizados se tiraban por los estimulantes para animar a sus soldados frente al enemigo. Los fieros vikingos no salían de casa sin su ración de Amanita muscaria o pantherina, lo mismo que consumían en el extremo sur del continente africano los zulúes, aunque estos se inclinaban más por un cóctel con cannabis y otras hierbas. Al fin y al cabo también hubo una contienda que se llamó “La guerra del opio” y que se libró en extremo Oriente entre el Imperio Chino y una coalición encabezada por el Imperio Británico, junto con Francia y los nacientes Estados Unidos.


Leyendo el artículo me ha venido a la memoria una entrevista que hice hace unos diez años a una señora que había vivido nuestra guerra civil, ella me contó que su marido había combatido en el bando nacional y que para “animarles” a salir al frente les daban un trago de coñac o dos, muchos eran chavales que no tenían veinte años. Luego me enteré de que esta táctica era también utilizada por las llamadas “patrullas del amanecer” Al fin y al cabo era una manera de “cosificar” al enemigo perderle el miedo y atacarle mejor. Esta táctica, según me han contado, dejó serias secuelas durante la posguerra, pues muchos combatientes de la Guerra Civil española terminaron alcoholizados de por vida, este es quizás un aspecto que no se ha conocido mucho de nuestra la historia reciente y es que; bien por quedar enganchados o bien por olvidar, hubo una generación perdida en el alcohol por culpa de la Guerra Civil.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Utilidad del Senado: entre la deriva y la inercia


La utilidad del Senado, la cámara alta por excelencia, está siendo revisada y analizada en los últimos tiempos. ¿Cuál es su papel? no solo en España, sino también en otros países occidentales donde existe esta institución parlamentaria.

http://www.ivoox.com/deriva-del-senado-entre-utilidad-la-audios-mp3_rf_22526525_1.html


Bibliografía:
Bertelsen, Raul. El Senado en España, Madrid 1974.
Artola Gallego, Miguel & Manuel Pérez Ledesma (coord.) El Senado en la historia, Dirección de Estudios y Documentación (Dpto. Publicaciones del Senado) Madrid 1995.
Cueto, Carlos de & Marién Durán, Regímenes políticos contemporáneos. Entre inmovilismo y cambio, Editorial Comares. Madrid 2008

De la serie “Roma” de la Televisión Italiana RAI 1:

Película:
Frank Capra. Caballero sin espada, (Mr. Smith goes to Washington). Basada en la obra de Lewis R. Foster; “The gentlenman from Montana”, Estados Unidos 1939. Sobre un senador de este estado norteamericano que llega a Senador y que no es otro que James Stewart.
Denzel Washington. Los grandes debates, “Senado romano”. Estados Unidos 2007

Música:
Eduard Elgar. Pompa y Circunstancia: “Marcha nº1” 1901. Chicago Symphony Orchestra, dirigida por Sir Georg Solti en DECCA – Ovation, 1987.

Fernández Caballero, Manuel (Música) & Miguel Echegaray (Letra) “Si las mujeres mandasen” de la Zarzuela Gigantes y Cabezudos, estrenada en 1898. Del CD “El mejor álbum de Zarzuela” EMI-Odeon. Madrid 2003.

Colaboran: Andrea Bonafonte y Luko5bertura

Fotografía: Asterio Mañanos Martínez (Palencia 1861-1935)

Salón de sesiones del Senado español hacia 1906 (cuadro que pertenece a la pinacoteca de la cámara alta).

San Nicolás de Bari

San Nicolás en la iglesia zaragozana de su advocación

Nicolás de Patrás, nació en Licia (actual Turquía) en el siglo IV de nuestra era, fue obispo de Myra actual Mugla hasta el año de su muerte en 344. Se cuenta que Nicolás ayudaba a las niñas a escapar de la prostitución pagándoles la dote, para así poder contraer matrimonio honrosamente. Siendo obispo consiguió aplacar una tormenta y de esta manera salvar la vida de unos marineros que estaban a la deriva, se cuenta que salió en defensa de tres soldados que estaban a punto de ser decapitados injustamente, interponiéndose entre ellos y el verdugo. En otra ocasión, ya difunto, su imagen era venerada secretamente por un judío cuya casa fue asaltada, el hebreo la tomó con la imagen del Santo y este, todo ensangrentado se apareció a los ladrones reprochándoles lo sucedido y que por culpa suya le habían atizado. Los salteadores arrepentidos por las consecuencias de sus actos devolvieron todo al judío de manera inmediata. Fue capaz de resucitar a un niño secuestrado y asesinado por un cruel carnicero, que lo había escondido dentro de un tonel, así como rescatar de la esclavitud a otro chaval que servía a un potentado y devolverlo a sus padres sano y salvo. Sus restos fueron trasladados a Bari en el año 1087 durante las Cruzadas, de ahí su denominación más común.

Es patrón de la infancia, de los marineros, de los abogados y en definitiva es protector de los que se encuentran desvalidos ante las fuerzas de la naturaleza o de la incertidumbre como los comerciantes, éstos llevaron su culto a Rusia de donde es patrón. En Zaragoza es tradicional que las madres acudan los lunes a la iglesia de San Nicolás de Bari para pedir por la salud y el trabajo de sus hijos. Este templo se encuentra en el convento del Santo Sepulcro, junto al Ebro y aguas abajo del Pilar, muy cerca del antiguo puerto fluvial de la ciudad y por tanto era también patrón de los almadieros, navateros y arraeces que transportaban los troncos desde los ríos pirenaicos hasta Zaragoza y el delta del Ebro.

El obispo de Burgui y su Curia este año 2007 (Gentileza: Mikel Aznárez Lus)

En los Pirineos y en la localidad roncalesa de Burgui, de donde partían muchos almadieros, cada día de San Nicolás se celebra el día del obispo. El 6 de diciembre uno de los chavalillos del pueblo se viste de prelado y otros le acompañan con ropajes eclesiásticos recorriendo las calles de la localidad, recogiendo viandas para celebrar una merienda de cuya administración se encarga un “alcalde”. La víspera el edil de los niños emite un mando en el que después del sonido de la corneta transmite al pueblo: “De orden del señor alcalde, hago saber que, durante el día de mañana, día de San Nicolás guarden bien sus animales domésticos, especialmente las aves. En caso de encontrar alguna de ellas por las calles, será llevada a casa del obispo, donde seguidamente será sacrificada”. De esta manera se advertía al vecindario del riesgo de que se apropiaran de las gallinas que antiguamente se encontraban por las calles. También tenían derecho para entrar en las huertas y recoger los escasos productos que por estas fechas se encontraran, principalmente cardos que se guardaban para la cena de Nochebuena. El día 6 una comitiva de chavales acompaña al Obispo y al Alcalde por las calles de la localidad llamando en las puertas de las casas y solicitando de sus moradores: “la limosnica que nos alegra, ¡el señor obispo les bendecirá! Vengan vengan los huevos, las chullas y los cuartos y alguna otra cosica que si no, no nos vamos. Si nos dan, no nos dan, las gallinas cantarán”. Y la coplilla que más gracia me hace: “La señora de esta casa es una santa mujer, pero más santa sería si nos diera de beber” entre otras componendas. En la capital castellana de Burgos también se celebra esta festividad del “obispillo”.

Iglesia del convento del
Santo Sepulcro en Zaratgoza
San Nicolás ha pasado a la tradición anglosajona como Santa Claus y su devoción está muy implantada en los Países Bajos, sobre todo en Holanda. En este país se celebra cada 6 de diciembre San Nicolás llega desde España con regalos para los niños. De Amsterdan se traslada a Laponia para de esta manera preparar los juguetes que va a repartir a los niños del resto del mundo en Nochebuena. Santa Claus pasó a Estado Unidos como Sinte Klaas, una versión dialectal holandesa de su nombre, mezclándose leyendas sobre su generosidad con otros cuentos del folclore escandinavo acerca de un mago que recompensaba con regalos a los niños buenos, versión que se popularizó en Estados Unidos y de allí pasó a todo el mundo.



Carmona Muela, Juan. Iconografía de los Santos, Istmo. Madrid 2003.
Rodríguez, Pepe. Mitos y Tradiciones de la Navidad, Ediciones B 2010.


domingo, 3 de diciembre de 2017

Macizo del Moncayo esta mañana



De esta manera aparecía el macizo y somontano del Moncayo esta mañana desde el mirador de la Diezma

El Pilar de la Virgen al descubierto



Afortunadamente, esta Virgen del Pilar se puede fotografiar, está en Bulbuente, muy cerca de Borja y la he visto hoy. Digo esto porque ayer fui al Pilar y estaba la Virgen sin manto, solo con la columna ya que era día 2 y los días 2 de cada mes el Pilar de la Virgen aparece descubierto, sin manto. Aproveche la ocasión para hacer una foto, fue entonces cuando se me abalanzaron un par no sé, si de caballeros o sacristanes, o espanta perros reconvertidos en espanta fotógrafos, con el fin de impedirme que hiciera una foto a la Virgen como recuerdo y documentación.


Se tendrían que dar cuenta estas personas o quienes les dirigen que el templo del Pilar es visitado por muchas personas de muchos lugares del mundo y que entre otras cosas les gusta llevarse un recuerdo fotográfico de la Santa Capilla y que no se puede estar persiguiendo a cualquier persona que lleve una cámara o aparezca con un móvil, esto no es una buena imagen ni para el Pilar ni para Zaragoza. Se puede entender que se puede estar durante un servicio religioso pero una vez finalizado creo que se debe permitir hacer fotos.


El castillo de Javier (Navarra)


Hoy es San Francisco Javier, navarro universal donde los haya, cuya familia eran tenentes y señores del castillo de su mismo nombre y que marchó al exilio francés junto con los Albret. Nacido en este lugar el 7 de abril de 1506, tras estudiar en París, se puso al servicio del rey portugués para evangelizar las indias orientales. Patrón de las misiones, de las agencias de viaje y de los deportistas (debe ser porque salió corriendo o nadando del Imperio del Sol Naciente). Es patrón de los católicos situados en todas las tierras al este del cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica. Copatrón de Navarra (junto con San Fermín y Santa María la real) y cofundador de la Compañía de Jesús junto con San Ignacio de Loyola. Francisco de Jasso y Azpilicueta ha pasado a la historia como hombre sin patria (nunca reconoció a Carlos I de España como señor natural), divulgador de la fe en extremo oriente y aventurero en las lejanas tierras de Japón y la India. Falleció en la isla de Sanchón (China) un 3 de diciembre de 1552 a los 46 años aunque está enterrado en Goa (India). Además de ser venerado en la Iglesia Católica, lo es también en la Anglicana y en la Luterana. Estas fotos las hice es pasado verano en este enclave fronterizo con Aragón al pie de los pirineos y que conserva entre sus joyas la talla de un cristo sonriente que, según cuenta la leyenda, sudó sangre en el momento en que Francisco Javier agonizaba a cinco mil kilómetros de distancia. Junto a la fortaleza se levanta una Basílica sobre el lugar donde nació el Santo. Mandada construir por los duques de Villahermosa (María del Carmen de Aragón Azlor y su marido José Manuel de Goyeneche, Conde de Guaui) quienes recuperaron la fortaleza y una vez reconstruida la donaron a la Compañía de Jesús.




sábado, 2 de diciembre de 2017

Castillo en Añón del Moncayo


El castillo de Añón de Moncayo es uno de esos edificios singulares que transmite evocaciones, sentimientos, historias y leyendas. Yo lo conocí hace años por dentro, bueno conocí a una chica que vivía allí y que me invitó a comer una vez a su casa. Aquella chica se esfumó aunque el recuerdo me cautivó; el de la chica, el del castillo, el de Añón y el del Moncayo y su somontano, por este orden claro. Quizás mi interés por el patrimonio histórico se manifestó de esa manera o quizás por todo eso se manifestó, algunos se preguntarán ¿Por qué le invitaría? ¡¡Buena la hizo!! Muchas veces nos enamoramos no solo de las personas, sino de aquello que les rodea, porque su entorno también nos transmite cosas positivas, pero esto es otra historia. Me tranquiliza pensar que don Cristobal Guitart Aparicio y don Alfonso Zapater creyeran lo mismo que un servidor sobre este conjunto medieval integrado por el castillo-palacio de los comendadores de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén o del Hospital, junto con la antigua iglesia parroquial como apéndice suyo y que está dedicada a la advocación de Santa María la Mayor, aunque he leído que también está dedicada a la Asunción (conozco ya varios casos en los que se conjuga la presencia del Hospital e incluso de los templarios, con la devoción a la Asunción de la Virgen ¿será otra casualidad?).

El edificio se encuentra en la superficie de una loma por cuya ladera se extiende el caserío envuelto parcialmente por la muralla. Añón es el típico pueblo colgado de la Celtiberia. Aunque la estructura de la fortaleza se dice que data no antes del siglo XVI. Hacia 1140 se menciona el Domus Hospitalis de Anyone. No sería de extrañar que se tratara de un refugio y amparo para los transeúntes que iban o venían de Castilla y que encontraban cobijo en este lugar después de atravesar el Moncayo o su cordillera. Aparece citado durante la famosa “Guerra de los Pedros” es decir a mediados del siglo XIV, cuando el Ceremonioso ordenó reparar su estructura quizás, para hacerla más castrense. Apoya la tesis de fábrica anterior la construcción de la iglesia, que corresponde al siglo XII.


Su traza es rectangular, midiendo unos 30 por 20 metros le lado. Sobresalen cinco torres, todas prácticamente cuadradas aunque de planta desigual. Cuatro se sitúan en las esquinas y la quinta en el centro de la fachada principal, a modo de “torre del homenaje” actúa también en función de puerta con el paso en recodo, al igual que las fortificaciones islámicas (según Guitart). La exterior es semicircular adovelada y la interior hacia el patio central, apuntada. El aparejo del castillo es mampostería reforzada por sillería en las aristas, se aprecian saeteras y algunas ventanas antiguas en forma de medio punto. El patio interior está muy alterado debido a construcciones posteriores. Gran parte de la fortaleza continúa habitada como vivienda lo que, según palabras de Alfonso Zapater, constituye la mejor garantía de conservación para el edificio, aunque haya perdido parte de su antigua pátina, sobre todo por lo que respecta a los tejados que ahora son modernos y las torres aparecen desmochadas, desconozco si en Aragón existe algún otro caso similar de fortaleza integrada en la población y que conserve su estructura medieval y es que, la disposición del caserío ubicado a los pies del castillo y guardado por la muralla nos transporta a la edad media, pues nos habla de cómo debió ser la estructura de un poblado cristiano de esa época y de cómo se distribuía su urbanismo y de cómo vivía la gente en estos lugares, a mí me recuerda a lo que debió ser el poblado a las faldas de la fortaleza de Loarre, en Huesca.


La iglesia consta de una nave cubierta por bóveda de cañón, apoyada sobre arcos apuntados. Se accede al templo por una portada “al más fino arte románico” con capiteles decorados con motivos fantásticos fechados en la primera mitad del siglo XII. Según estimaciones, la obra se completaría en el siglo XIII. José Luis Zueco defiende que iglesia y castillo forman un conjunto defensivo que protege la zona más accesible de la población. Poco se sabe de su peripecia salvo que perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén y después pasó a la de Malta, en algún momento de su historia debió sufrir algún incendio pues se aprecian restos de humo en las paredes exteriores, seguramente durante la Guerra de Independencia y fue rehabilitado durante la Primera Guerra Carlista, hacia 1836. Tras la desamortización pasó a manos del obispado de Tarazona, creo que lo llamaban “la casa del cura” y a mediados del siglo XX lo adquirió la familia de la chica que yo conocí y me acogió en su casa, como los hospitalarios y es que la historia se repite. Lo que nunca dicen las reseñas históricas del castillo de Añón es que, lo que debió ser en su día foso, en la cara norte y a extramuros del recinto, era utilizado durante las fiestas en honor a Nuestra Señora del Rosario (otra casualidad que evidencia la presencia judía en la zona) como plaza para las vacas. José Luis Zueco en su libro sobre los castillos publica una foto pero con coso ya moderno y portátil.


He leído en Heraldo de Aragón que el conjunto se ha reconvertido en parte, en casa rural y que su gerente es ni más ni menos, que el inolvidable Curro Fatás, y es que ya digo, que tiene algo el edificio que atrae a la gente con sensibilidad. Un buen reclamo aunque de puturrú estaba mejor antes, las cosas como són:

Está muy bien que en una tierra donde es tan difícil conservar las cosas, alguien se interese por mantener, restaurar y aprovechar una estructura constructiva de estas características (ya digo que desconozco si existe otro caso en Aragón de fortaleza, que siga sirviendo como vivienda particular). Ahora solo falta que apoyen las instituciones, que deberían estar detrás de proyectos e iniciativas como ésta que, tal como da a entender Fatás, son de iniciativa totalmente particular; Añón, su castillo y las añoreras que volvieron loco a Bécquer se lo merecen.



Bibliografía:
Guitart, Cristóbal. Castillos de Zaragoza, Castillos de Iberia. Ediciones Lancia – León 1992.
Madoz, Pascual. Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico (Aragón: “Zaragoza”). Prologado por Carlos Forcadell, Ambito ediciones. Valladolid 1985.
Zapater, Alfonso. Aragón Pueblo a pueblo volumen 2, Ediciones Aguaviva. Zaragoza 1986.
Zueco Giménez, Luis. Castillos de Aragón, Mira editores. Zaragoza 2011.


El Retabillo por el río Gállego y los Mallos

Por fin he conseguido la ruta número 11 que edita la DPZ sobre Zaragoza y que habla “del río Gállego y los Mallos”. Donde apar...